Los guardianes de la Provincia celebran su encuentro anual en Chipiona
Cerca de cuarenta hermanos participaron, del 21 al 23 de septiembre, en el Encuentro de Guardianes de la Provincia de la Inmaculada Concepción, celebrado en la Casa de Espiritualidad Santa María de Regla de Chipiona. Tres jornadas de convivencia, formación y trabajo compartido, vividas en un ambiente fraterno y alegre.
El encuentro comenzó en la tarde del lunes con el saludo del Ministro Provincial, fr. Joaquín Zurera Ribó, OFM, dando paso a una primera jornada dedicada al análisis de la realidad de la Provincia. Los participantes revisaron los datos del curso anterior y trabajaron por zonas, compartiendo posteriormente sus aportaciones en asamblea.
La jornada del martes estuvo especialmente dedicada a profundizar en el servicio que el guardián presta a la fraternidad. Bajo el lema “El guardián, un hombre de Dios para los hermanos”, se contó con la participación del P. Silvio Miguel Bueno, SS.CC., sacerdote, religioso y pedagogo con una amplia trayectoria en el acompañamiento de personas y comunidades.
Sus intervenciones, que no dejaron indiferentes a los participantes, invitaron a acercarse a la figura del guardián desde distintas perspectivas y a reflexionar sobre cuestiones estrechamente vinculadas a la vida cotidiana de nuestras fraternidades. A lo largo de las diferentes sesiones se abordaron aspectos como el hombre para la fraternidad, la gestión contemporánea, la manera de afrontar los conflictos y la comunicación.
Junto al trabajo y la formación, las jornadas estuvieron marcadas por la oración y la vida fraterna, con la celebración diaria de la Eucaristía y de la Liturgia de las Horas en el Santuario de Nuestra Señora de Regla, así como por los diferentes momentos de convivencia compartidos por los hermanos.
La mañana del miércoles estuvo dedicada a la preparación del Capítulo General de la Orden de Hermanos Menores de 2027. Los guardianes trabajaron en grupos las fichas remitidas desde la Curia General, abordando, entre otras cuestiones, la fragilidad y los capítulos locales. El trabajo se desarrolló por áreas y concluyó con la puesta en común de las aportaciones realizadas por los distintos grupos.
El encuentro anual ha vuelto a ofrecer a los guardianes de las fraternidades de la Provincia un espacio para encontrarse, compartir la realidad de las comunidades, formarse y afrontar juntos los retos de la vida fraterna y del servicio de animación que tienen encomendado.
Tres días vividos en Chipiona desde la fraternidad, la oración y el diálogo, renovando el compromiso de seguir construyendo comunidades en las que cada hermano pueda sentirse acogido, acompañado y llamado a vivir con alegría su vocación franciscana.
