Romería y culto del Santo Ángel Custodio. Toledo
Durante los días 16 y 17 de mayo de 2026, la ciudad de Toledo ha vivido con profunda fe y fervor las tradicionales celebraciones en honor del Santo Ángel Custodio, una devoción profundamente arraigada en la vida cristiana del pueblo toledano. Providencialmente, este año la romería ha coincidido con la Solemnidad de la Ascensión del Señor, ofreciendo a los fieles una ocasión especial para contemplar a Cristo glorificado y renovar la esperanza cristiana en medio de los desafíos del mundo actual.
Estas celebraciones se han desarrollado en estrecha comunión con la Hermandad y con todos los devotos y peregrinos que acudieron al lugar de culto, convertido un año más en espacio de oración, fraternidad y encuentro con Dios bajo la protección del Santo Ángel Custodio. La amplia participación de fieles puso de manifiesto la vitalidad de esta tradición religiosa y el cariño que el pueblo de Toledo sigue profesando a su Santo Protector.
Los actos comenzaron el sábado 16 de mayo con la celebración de la víspera y la Santa Misa a las 19:00 horas, presidida por Fr. Vicente Monte, OFM, y aplicada por los hermanos cofrades fallecidos. Fue un momento profundamente marcado por el recogimiento, el recuerdo agradecido y la oración por todos aquellos que durante tantos años mantuvieron viva esta devoción popular. La celebración estuvo iluminada por la esperanza cristiana en la vida eterna y por la confianza en la misericordia de Dios, encomendando al Señor a todos los difuntos de la Hermandad y pidiendo fortaleza y consuelo para sus familias.
El momento culminante tuvo lugar el domingo 17 de mayo. A las 11:30 horas se celebró la solemne Eucaristía en honor del Santo Ángel Custodio, presidida por Fr. Antonio Majeesh George Kallely, con la presencia de autoridades civiles y militares, miembros de la Hermandad, así como numerosos fieles y devotos que acudieron a encomendar sus vidas, sus familias y sus intenciones bajo la protección del Santo Ángel Custodio.
Al inicio de la celebración, Fr. Antonio dirigió un saludo especial a todos los presentes, manifestando su gratitud y cercanía espiritual. Saludó con respeto y agradecimiento a las autoridades civiles y militares presentes, especialmente al alcalde, concejales y diputados, reconociendo el servicio que realizan por el bien de la ciudad de Toledo. Del mismo modo, dedicó unas palabras de especial cariño al Hermano Mayor y a todos los miembros de la Hermandad del Santo Ángel Custodio, agradeciendo su entrega y esfuerzo por mantener viva esta hermosa tradición de fe y devoción. Finalmente, saludó a todo el pueblo santo de Dios congregado en la romería, agradeciendo la participación de tantos fieles y devotos que acudieron con alegría y esperanza para encomendarse bajo la protección del Santo Ángel Custodio.
Durante la homilía, centrada en el Evangelio de la Solemnidad de la Ascensión del Señor (Mt 28,16-20), el predicador recordó que Cristo asciende al cielo no para abandonar a la humanidad, sino para abrirle el camino hacia la vida eterna y permanecer para siempre junto a su Iglesia. Inspirándose en las palabras del Evangelio: “Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo”, ofreció varias claves espirituales para iluminar las heridas y preguntas del hombre moderno.
En primer lugar, se destacó que la Ascensión devuelve sentido y esperanza al hombre contemporáneo, muchas veces marcado por el vacío interior, la tristeza y la pérdida del sentido de la vida. Recordando las palabras de San Agustín: “Nos hiciste, Señor, para Ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti”, se invitó a los fieles a descubrir que la meta definitiva del ser humano no es la nada, sino la eternidad con Dios.
También se subrayó cómo Dios nunca abandona a su pueblo peregrino. Frente a la soledad, el miedo y la incertidumbre que afectan a tantas personas y familias, se recordó que Cristo permanece presente en la Iglesia, en la Eucaristía y en la protección de los santos ángeles. Citando a San Basilio: “Cada fiel tiene a su lado un ángel como protector y pastor”, se animó a todos a vivir con confianza bajo la custodia amorosa del Señor.
Asimismo, la predicación abordó la esperanza cristiana ante la muerte y la dignidad del cuerpo humano. En una sociedad marcada por profundas crisis espirituales y antropológicas, se proclamó que Cristo ha vencido la muerte y ha glorificado también nuestra humanidad. Recordando a San Ireneo de Lyon: “La gloria de Dios es el hombre vivo”, se reafirmó la dignidad sagrada de toda persona humana llamada a participar de la gloria eterna.
Finalmente, se recordó que la Ascensión del Señor es también un envío misionero. Cristo llama a su Iglesia a salir al encuentro del mundo para anunciar el Evangelio con valentía y esperanza. En este sentido, la romería fue presentada como un testimonio público de fe y una manifestación viva de la religiosidad popular del pueblo cristiano. Inspirándose en las palabras de San Gregorio Magno y de San Francisco de Asís, se animó a todos los presentes a ser testigos del Evangelio con la propia vida.
Tras la celebración eucarística, los asistentes compartieron un momento de convivencia fraterna con la tradicional degustación del pan del Santo y limonada, fortaleciendo así los lazos de comunidad y hermandad entre todos los presentes.
Por la tarde, a las 19:00 horas, tuvo lugar la solemne procesión con la imagen del Santo Ángel Custodio, acompañada por las autoridades civiles y militares, el estandarte de la Hermandad y la Banda de Música del Excmo. Ayuntamiento de Toledo. Junto al pueblo fiel participaron también diversas cofradías y hermandades de la ciudad, así como numerosos devotos que quisieron unirse a esta expresión pública de fe y tradición cristiana. Durante el recorrido, el rezo del Santo Rosario, los cantos y las numerosas muestras de devoción acompañaron el caminar de la imagen por las calles, convirtiéndose una vez más en un hermoso testimonio público de fe, tradición y religiosidad popular del pueblo toledano.
La celebración contó igualmente con la presencia de fr. Vicente Monte y de don Juan Ignacio López, delegado diocesano de Hermandades y Cofradías de Toledo, cuya participación expresó la comunión eclesial y el apoyo de la Iglesia diocesana a esta querida devoción popular.
De este modo, las celebraciones en honor del Santo Ángel Custodio han vuelto a poner de manifiesto la vitalidad de la fe del pueblo de Toledo y el valor de estas tradiciones religiosas que fortalecen la vida cristiana, la fraternidad y la comunión entre los fieles. Coincidiendo este año con la Solemnidad de la Ascensión del Señor, la romería ha renovado en muchos corazones la esperanza, la confianza en Dios y la certeza de que nunca caminamos solos en nuestra peregrinación hacia el cielo.
Damos gracias al Señor por todos los frutos espirituales vividos durante estos días y pedimos al Santo Ángel Custodio que continúe guiando, protegiendo y acompañando a todos sus hijos, especialmente a las familias, los jóvenes, los enfermos, los ancianos y a toda la ciudad de Toledo.
Fr. Antonio Majeesh
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